Guía de autoconsumo
Placas solares: ¿merecen la pena?
En la mayoría de viviendas unifamiliares con buena cubierta, sí. Pero no en todas, y el factor decisivo no es el tejado: es a qué hora consumes. Esta guía explica los números y también los casos en los que la respuesta honesta es que no.
La respuesta corta: depende, y de qué
Los paneles han bajado mucho de precio y la electricidad no, así que la aritmética del autoconsumo es hoy bastante mejor que hace unos años. Pero el rendimiento de una instalación no lo decide el número de paneles: lo decide cuánta de la energía que produces te la comes en el momento.
Ordenados por importancia, los factores que deciden si sale a cuenta:
- Tu horario de consumo. La energía autoconsumida en el momento vale lo que cuesta comprarla; la que viertes a la red se compensa bastante peor. Una casa con gente por el día rentabiliza mucho más que una en la que no hay nadie hasta las ocho.
- La orientación y las sombras. Sur, sureste o suroeste, y sin una chimenea proyectando sombra sobre media cubierta a media tarde.
- El tamaño de la instalación. Sobredimensionar para «vender a la red» casi nunca compensa con las condiciones de compensación actuales.
Cuánto cuesta una instalación
El precio depende de la potencia instalada (kWp), del tipo de cubierta y de si se añade batería. Como orden de magnitud para vivienda, antes de ayudas:
| Tipo de vivienda | Potencia | Rango orientativo |
|---|---|---|
| Piso o consumo bajo | 2–3 kWp | 3.500 – 5.000 € |
| Vivienda media | 4–5 kWp | 6.000 – 7.500 € |
| Consumo alto | 6–8 kWp | 8.500 – 11.500 € |
| Añadir batería | +5–10 kWh | +3.500 – 6.000 € |
Rangos de mercado orientativos para instalación doméstica sobre cubierta accesible y sin refuerzos estructurales. Un presupuesto real depende del tejado, la distancia al cuadro y la comunidad autónoma. Elumen no vende ni instala paneles.
El coste por kWp instalado baja cuanto mayor es la instalación, porque una parte del trabajo —desplazamiento, cuadro, legalización— es la misma para tres paneles que para diez.
Cuánto se ahorra de verdad
El ahorro llega por dos vías, y no valen lo mismo:
- Autoconsumo instantáneo: la energía que produces y gastas a la vez. Te ahorras el precio completo de comprarla, impuestos incluidos. Es la parte que de verdad rentabiliza la instalación.
- Compensación de excedentes: lo que viertes a la red se descuenta de tu factura, pero a un precio bastante menor que el de compra y con un tope: no puede dejar la factura por debajo de cero.
De ahí la conclusión que más sorprende: dos casas con el mismo tejado y la misma instalación pueden ahorrar cifras muy distintas solo por sus horarios. Por eso cualquier estimación seria empieza por mirar tu curva de consumo, no el metro cuadrado de cubierta.
En cuántos años se paga
La amortización es el tiempo que tarda el ahorro acumulado en igualar la inversión. Con precios y ayudas actuales, el plazo habitual en vivienda va de seis a nueve años sin batería, y se alarga notablemente al añadirla. Teniendo en cuenta que los paneles tienen una vida útil de veinticinco años o más, cada año a partir de ahí es ahorro neto.
Dos avisos sobre las cifras de amortización que circulan: casi siempre suponen un autoconsumo instantáneo alto y precios de la electricidad estables, y ninguna de las dos cosas está garantizada. Un plazo prudente envejece mejor que uno optimista.
Con batería o sin batería
La batería almacena de día para usar de noche y aumenta la autosuficiencia, pero encarece la instalación y alarga la amortización. La regla práctica:
- Sin batería: menor inversión y retorno más rápido. Recomendable si tu consumo es principalmente diurno.
- Con batería: más independencia de la red y respaldo ante cortes. Tiene sentido si consumes mucho de noche o si el suministro de tu zona falla a menudo.
- Batería virtual: una alternativa sin hardware que guarda el valor económico de tus excedentes para descontarlo después. No es una batería real —no da respaldo ante un corte— pero mejora el aprovechamiento sin inversión adicional.
Ayudas y subvenciones
El autoconsumo cuenta con varios incentivos que reducen la inversión inicial: deducciones en el IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética, bonificaciones del IBI y del ICIO en muchos ayuntamientos, y programas de ayuda autonómicos.
Aquí no damos porcentajes concretos a propósito: cambian por comunidad autónoma, por municipio y por convocatoria, y una cifra desactualizada en una guía hace más daño que no ponerla. Lo que sí se puede decir es que casi siempre hay algo aplicable y que conviene comprobarlo antes de firmar el presupuesto, porque algunas ayudas exigen solicitarlas antes de empezar la obra.
Cuándo NO compensa
Esta sección no suele aparecer en las webs que venden paneles. Casos en los que la respuesta honesta es que no:
- Consumo bajo y nocturno. Si la casa está vacía de día y tu gasto anual es reducido, los números no salen por mucho sol que haga.
- Cubierta al norte o muy sombreada. La producción cae lo suficiente como para llevarse por delante la rentabilidad.
- Alquiler o mudanza a la vista. Con amortizaciones de siete años, irse a los tres es perder dinero.
- Cubierta que necesita obra. Si el tejado hay que rehacerlo, ese coste entra en la cuenta y a veces la cambia entera.
Cómo lo enfoca Elumen
No vendemos paneles ni trabajamos con una marca concreta, así que no tenemos ningún motivo para decirte que sí. Lo que hacemos es partir de tu factura y tu curva de consumo para dimensionar la instalación que tiene sentido —no la más grande—, comparar presupuestos de instaladores y ocuparnos de ayudas, permisos y legalización.
Y si en tu caso no compensa, te lo decimos y ahí se acaba la conversación. Preferimos perder una venta a colocar una instalación que no se va a pagar sola.
¿Te compensa a ti?
Con tu factura y tu cubierta te decimos cuánto producirías, cuánto ahorrarías y en cuántos años se paga. Sin coste.
Estudiar mi caso